Mundo ficciónIniciar sesión«Sí, señor Julius», respondió el hombre con rapidez. «Asignaré a mis mejores hombres para proteger a la señorita Luciana».
Wilna permaneció quieta a cierta distancia, apretando con más fuerza la bolsa de papel que llevaba. Ahora lo entendía… esto no había terminado. En realidad, apenas estaba comenzando.
Al escuchar aquellas palabras, Wilna frunció el ceño de forma involun







