Mundo de ficçãoIniciar sessão«Bastante bien».
Marcella sonrió levemente, pero ya se había apartado de su gesto cariñoso. La calidez en su mirada desapareció tan rápido como había aparecido.
«Sigo enfadada contigo». Cruzó los brazos sobre el pecho y lo miró fijamente, sin la menor suavidad. «Me he contenido para no contar lo que pasó en la subasta. ¿Sabes lo que provocó tu actitud? Me estresé. Y







