Mundo ficciónIniciar sesión—No solo Marcella está en problemas, nosotras también —dijo Camilla con un chasquido de disgusto.
Siguieron caminando con paso apresurado para llegar cuanto antes a la casa de Marcella. No querían desperdiciar la oportunidad de hablar con ella.
—Mamá —llamó Vivian, empezando a mostrarse alerta—. Tengo la sensación de que alguien nos está siguiendo.
—Es imposible —replicó Cami







