Permanecieron así durante un buen rato, con ella llorando sobre su hombro, envueltos en un absoluto silencio. Rowan podía sentir la inmensa pena que aún consumía a Luciana, pero al menos se consolaba con saber que estaba a su lado cuando más necesitaba un refugio. No quería ni imaginar lo que habría sido para ella atravesar estos días tan oscuros en completa soledad.
—¿Te parezco muy egoísta si separo a un hijo de su madre? Especialmente cuando ese bebé necesitará a su mamá desde el primer inst