Mi querida enemiga. Capítulo 4. Corazón destrozado.
Callia Dimitrakis
Abrí los ojos lentamente, y cuando extendí mi mirada vi a Foster dormido, se veía relajado, a pesar de sus rasgos severos, era hermoso, capaz de provocar en mí muchas sensaciones y no era la primera vez que las estaba experimentando con él, ya me había dado cuenta desde hace mucho, cuando estuve consciente de la atracción que podía existir entre un hombre y una mujer.
Incluso intenté olvidarlo con otro hombre, Fernando, pensando que podía sentir lo mismo, pero no fue así, a p