MI querida enemiga. Capítulo 3. Un encuentro apasionado.
Foster Lewis
Cerré los ojos tratando de controlar ese profundo deseo que se agitaba en mi interior, pero sabía que era misión imposible, su mano en mi piel tenía el efecto de una descarga de miles de voltios, haciéndome sentir numerosas sensaciones.
Abrí los ojos y la miré, no pude evitar perderme en sus hechizantes ojos verdes, su mirada era intensa, y de inmediato sentí la misma atracción que siempre había sentido hacia ella. Sabía que tenía que ser cauteloso, pero era difícil resistirse a su