Dulce engaño. Capítulo 20. Ya lo sabía.
Sony Scott
Mi corazón latió con fuerza en mi pecho mientras sostenía a Elijah en mis brazos. Las palabras del hombre tuvieron el mismo impacto en mí de un fuerte golpe, así que terminé retrocediendo sin dejar de abrazar a mi hijo.
El alivio de encontrar a mi hijo sano y salvo se mezcló con la furia y la desesperación de estar cara a cara con el hombre que había planeado todo este secuestro.
—Rhos, ¿cómo puedes hacer esto? ¿Cómo puedes ser tan despiadado? —le espeté con voz temblorosa, tratando