Dulce engaño. Capítulo 17. Una promesa.
Dorian Dimitrakis
Sony se aferró a mi mano con fuerza y yo la apreté suavemente para darle mi apoyo. Era evidente que esa verdad había afectado profundamente a su madre, pero ella no podía seguir ocultando lo ocurrido por mucho más tiempo.
—Lo sé, mamá. Es difícil de aceptar —dijo Sony con la voz quebrada—. Pero es la verdad. Elijah es mi sobrino, y lo he criado como si fuera mi propio hijo desde que mi hermana falleció en el parto, se lo prometí, porque si no estuviera en manos de su padre qu