Dulce engaño. Capítulo 18. Un accidente.
Sony Scott
Cuando el enfrentamiento con Rhos terminó, nos sentamos en la sala, me sentía agotada, nerviosa, y no podía quitarme esa mala sensación en la boca del estómago.
Al parecer mi madre estaba diciendo algo, pero no la escuché, sentí su mano tocar mi antebrazo.
—Quédense a comer, permítanme prepararles algo —dijo con una expresión de arrepentimiento en su mirada.
Miré a Dorian, preguntándole en silencio si estaba de acuerdo y asintió, era increíble, como con solo una mirada lográbamos com