A la hora del juicio todo estaba listo, Luiggi estaba ya vestido con camisa blanca y pantalón oscuro, camino custodiado de los guardias, en el camino se cruzaron con Bronson que le hacía señas obscenas y le mandaba besos volados, subieron al auto blindado rumbo a la corte.
En la corte entraban a la sala el fiscal, el abogado defensor, toda la familia Black, los abuelos maternos de Jenna, Alice, Harrison y detrás del abogado defensor Antonni y Carlo Lombardi, periodistas.
Se abrió la puerta del