El recibimiento a los nuevos esposos fue hermoso, flores, golosinas, vinos caros, pero lo más preciado para ellos son las demostraciones de amistad y amor, llegaron a la mansión del bisabuelo Lombardi donde Él había planeado una fiesta de bienvenida, pues quería disfrutar de su bisnieta lo más posible de su tiempo.
Los nuevos esposos al llegar subieron a la habitación para ellos, solo dejaron su equipaje por allí y se acostaron abrazados del cansancio, se durmieron, Antonni veía que no daban se