Jenna llego a su refugio escondido, muy feliz de haberlo visto, de haberlo escuchado, de haberlo tocado sentido su piel y haber besado sus labios, entro muy sonriente camino lento hasta sentarse en un sofá de la sala.
Alice la observo y le alegró verla tan feliz y pregunto
—Mi niña Jenna, ¿qué paso allá arriba? Solo la vi contenta, ¿quisiera conversarme todo?, el señor Marck ¿estaba dormido?
Ella estaba tan feliz que no dudo en narrarle lo sucedido con pelos y señas, no le omitió nada, su nan