Una semana, una semana ya había pasado sin saber el paradero de su amor, Marck no iba a su empresa, pues no tenía cabeza para nada, Dereck le pidió de favor a Ralph y a Oliver que vayan de vez en cuando para dirigirla.
Loretta había llamado a su gran amigo, el comandante Richard Harrison, el cual llego a casa de Marck donde ella lo esperaba, al entrar noto el olor a licor, se sentó en un sofá de la sala, mientras Loretta fue a buscar a Marck a su habitación, al abrir la puerta vio un feo espect