Las puertas del ascensor se abrieron al llegar al estacionamiento, Luiggi abrazo a Marck para salir y caminar hacia su auto blindado donde esperaban sus hombres y hablo.
—Vamos rápido, esa chica se dio cuenta, no debemos dejar que nos atrape
Marck aceleró el paso, pero se escucharon ruidos de tacones llegando ya al último escalón y ella gritó
—¿Quién es usted? ¡Suelte a mi papá!, déjelo, ¿qué quiere hacer con Él?
Se le acercó para forcejear con Luiggi, pero este la empujo hacia atrás sin hab