Capítulo 55. Confusión y decisiones.
—Siéntate —dijo Enrico, señalando la cama con un gesto firme, pero no agresivo.
Inés, que había estado de pie a un lado de la habitación, dudó por un momento antes de sentarse en el borde del colchón. El aire estaba cargado de tensión, una tensión que había ido creciendo desde que Enrico había entrado en la habitación sin previo aviso.
Ella lo observó con cautela, intentando descifrar sus intenciones. Sabía que lo que estaba por decirle no iba a ser fácil, pero también entendía que había algo m