Capítulo 56. Vía de escape.
Las palabras de Inés quedaron suspendidas en el aire, cargadas de determinación y desesperación. Enrico la miró fijamente, su rostro una máscara impenetrable.
—Deja el drama, Inés —dijo, finalmente, su voz fría y controlada—. Si te hubiese querido matar, te habría dejado que te desangraras y con eso hubiese sido suficiente para deshacerme de ti, pero ya te dije que no quiero que el día de mañana mi hijo me acuse de haber acabado con la vida de su madre.
Dio un paso hacia ella, acortando la dist