Capítulo 46. Lo que realmente pasó.
Lisandro se quedó en silencio, con el rostro blanco, mientras intentaba asimilar todo lo que acababa de escuchar.
Por todos esos años pensó que no había tenido oportunidad de ser padre, que su hijo no había nacido, y ahora no tenía uno, sino dos. Sintió que el mundo se tambaleó bajo sus pies de la impresión.
Su mente no podía creer que, por culpa de una mentira, hubiese estado engañado y alejado de quienes amaba durante todo ese tiempo. Los niños... ¡Eran suyos! Y él ni siquiera lo había sabi