Capítulo 23. Enfrentamientos.
Carolina se detuvo en medio del pasillo, sintiendo cómo la presión en su pecho aumentaba. Eliot la miraba con preocupación, sus ojos reflejando una mezcla de confusión y frustración.
—¿No vas a responderme por qué esa molestia de ese hombre contigo? —insistió Eliot.
Ella suspiró y negó con la cabeza.
—No te preocupes, Eliot —dijo, intentando restarle importancia a la situación—. No es nada, son tonterías de ese hombre.
Eliot frunció el ceño, cruzando los brazos sobre su pecho. Su voz se tornó