Capítulo 24. Propuesta impulsiva.
Lisandro se quedó paralizado al escuchar la voz del niño. Bajó la mirada y se encontró con unos ojos que lo miraban con fiereza, a pesar de su corta edad. El pequeño se había plantado frente a Carolina en una postura protectora.
"¿Titi?", pensó Lisandro, sintiendo que el mundo se detenía por un momento. Su mente comenzó a hacer cálculos rápidamente.
—¿Quién eres tú? —preguntó Lisandro, su voz temblando ligeramente.
—Soy Izan —respondió el niño con orgullo—. Y ella es mi titi Carolina. ¿Por qué