Capítulo 177. Aceptación bajo amenaza.
Las palabras de María parecieron golpear a Enrico como un puño físico. Retrocedió un paso, su rostro pálido.
—No puedes hablar en serio, mamá —dijo, su voz ahora más baja, casi suplicante—. ¿Has olvidado quién es él?
María negó con la cabeza, sus ojos llenos de lágrimas contenidas.
—Sé quién es, como sé quién eres tú, pero eso no significa que seas una mala persona, además, Leandro me hace feliz.
Enrico miró a su madre, luego a Leandro, y de nuevo a su madre. La lucha interna era evidente en su