Capítulo 167. Susurros entre flores.
María estaba en el jardín trasero, rodeada por la frescura del amanecer. El sol apenas asomaba en el horizonte, llenando el aire con un suave tono dorado que daba vida a las gotas de rocío en las hojas. Con delicadeza, María ajustaba las flores en las macetas. Sus dedos se movían con gracia mientras cortaba hojas secas y acomodaba los tallos que habían perdido su postura.
—Ah, mis pequeñas —murmuró mientras acariciaba los pétalos de una rosa color durazno. —¡Qué hermosas están hoy! Pero ¡ay! Pa