Capítulo 162. Momento esperado.
Enrico respiró profundamente, esperando respuesta, hasta que de pronto escuchó la voz de Inés en el interior.
—Adelante.
Al entrar, encontró a Inés sentada en la cama, con la mirada perdida en la ventana. Se veía pálida y cansada, como si no hubiera dormido en días. Enrico sintió una punzada de culpa al verla así.
—Inés —dijo suavemente, acercándose a ella. —¿Cómo te sientes?
Ella lo miró, sus ojos reflejando una mezcla de preocupación, alivio y tristeza.
—Son tantos los sentimientos que en es