Capítulo 104. Decisión bajo presión.
María respiró hondo, tratando de calmar los latidos frenéticos de su corazón. El rostro impasible de su suegro la observaba, esperando su reacción, mientras las palabras que había escuchado retumbaban en su mente.
Estaba en un torbellino de emociones, atrapada entre el amor por su hijo y el horror de lo que se avecinaba. La revelación de Domenico y su padre resonaba en su mente como un eco aterrador. La idea de que su hija, aún no nacida, pudiera ser sacrificada por el bien de la organización,