Capítulo 58. Soy culpable
Fénix se mordió el labio, sus lágrimas seguían corriendo por sus mejillas. Miró a Penny y negó.
—Un lo siento no resuelve nada —murmuró. Con rabia, se limpió las lágrimas—. Te agradezco todo lo que has hecho por mí, nunca en la vida podré pagarte tanto apoyo, Penélope, y tal vez te suene malagradecida, pero habría preferido tu confianza.
El corazón de Penélope se encogió de dolor, los ojos de Fénix era una ventana a sus emociones. La había herido y lo peor era que tenía razón. Nunca debió ocult