Capítulo 41. Agápi mou
—Penélope…
Theo se acercó a la cama de Penélope cuando la miró moverse, y jaló la silla donde había estado esperando a que despertara. Entonces tomó su mano.
—¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes? —preguntó, lleno de preocupación, arrepentido de haberle contado la verdad.
—Me duele un poco la cabeza —respondió ella, tocando sus sienes—. Estaba soñando una cosa muy loca —murmuró, negando con un ligero movimiento de cabeza.
—¿Soñando?
—Sí, soñaba que la señora Callista era mi madre, ¿puedes creerlo? ¡Qu