Capítulo 13: Una mujer que ya dejo de esperarlo
Durante los días siguientes, la casa se convirtió en un campo de batalla silencioso.
Evelyn cumplió su palabra: no se marchó.
Al contrario, se instaló formalmente en la residencia Kingston como si se tratara de una general ocupando territorio enemigo.
Su sola presencia bastaba para tensar cada rincón de la mansión.
Julian se movía por los pasillos con la paciencia al borde del colapso, mientras Chloe sentía que respiraba dentro de una jaula demasi