Capítulo 11: ¿Qué estás escondiendo, mamá?
—¿Tanta prisa tienes por divorciarte? ¿Qué? ¿Acaso ya hay alguien más?
Al escuchar su acusación, Chloe lo miró con una profunda decepción grabada en los ojos.
Ni siquiera alcanzaba a imaginar lo despreciable que resultaba ser ante los ojos de Julian.
Comprendió, con una punzada de tristeza, que no existía forma de comunicarse con él; los prejuicios que le tenía eran una barrera que jamás podría derribar en esta vida.
«Olvídalo. Ya nada de eso importa».