—¿Vas a salir?
Maël se despertó viéndome meter varias cosas en mi bolsa y trajinando de un lado para el otro.
—Las llaves, el maquillaje... —mencionaba cada objeto checando que estuviesen conmigo.
Salí de la habitación y caminé hasta el salón, abrí las persianas para que entrara la luz de la mañana. Detrás, venía un poderoso chiquillo somnoliento, limpiándose los ojos y peinándose con los dedos o desordenándolo, no sé qué era lo correcto.
—Son las 7:00 de la mañana y es domingo, ¿a dónde vas?
M