Le pedí el carro prestado a mi madre para viajar a Castelo. Emprendí camino a las 18:00 horas del domingo para llegar a buen tiempo. Odiaba manejar de noche por aquella carretera, por eso lo hice temprano.
Logré reservar en un hotel cerca de la villa Saravia. No pensaba quedarme a dormir en ninguna de las casas de mi ex.
Usé un vestido rojo por encima de la rodilla y de mangas cortas. Mi cartera y la misma chaqueta de cuero que usé para el concierto en Mafalaia. Coloqué música en el reproductor