—Hola, Delu.
Mis labios se secaron y me atraganté con el m@ldito humo del cigarro.
—¡Hey, ¿estás bien?!
El terror se apoderó de mí e inmediatamente miré para todos lados buscando a Maël.
El recién llegado se echó a reír y no supe si fue por mi reacción, pero creí morir.
«Nikko no pudo verme con él, es imposible, no, no, no…»
Mi ex interrumpió mis pensamientos al lanzarse sobre mí para darme un abrazo que por supuesto no correspondíl.
Estaba borracho. O eso parecía.
—Nikko, ¿qué haces? ¿Cómo su