Me alejé de la tienda caminando rápido, devolviéndome a la casa de Nikko para sacar mis cosas de allí. En todo momento, una silueta joven me siguió.
—¿Delu? ¡Delu!
—¿Nikko ya se fue al trabajo? —le pregunté a Maël sin detener mi caminata.
—¿Qué vas a hacer? Cálmate.
—¡Respóndeme!
En media acera, con algunas personas caminando a nuestro alrededor, se paró frente a mí bloqueándome el paso.
—No me grites— demandó.
Reviré mis ojos y exhalé con fastidio.
—Si no vas a colaborar, o si no me vas a respo