Como cada diciembre, las calles adornadas, los teatros abrían sus puertas con nuevas presentaciones, los centros comerciales cerraban tarde y desde Lisboa y Oporto llegaban organizaciones de eventos y grandes conciertos, trayendo consigo artistas de talla internacional. La temperatura bajó considerablemente y mi correo seguía llenándose con trabajo, gracias a Dios, sin embargo, de respuestas no. Nadie respondió mi pregunta del correo como si aquello no hubiese sucedido.
Fran me escribió varias