—¿Por qué no vienes a pasar unos días a mi casa? —preguntó Jonás, hermano mayor de Elisa, luego de que ella, al fin, le tomara una llamada; y luego de que hablaran de montón de cosas, incluyendo la situación de Elisa.
» Creo que te hará bien tomarte un descanso de todo y pensar las cosas con calma en un lugar tranquilo —declaró un joven rubio y de ojos miel—. Mi casa es tranquila, si no tienes en cuenta el llanto de mis hijos, las risas de mis hijos y los gritos de mis hijos.
Elisa sonrió. En