Mundo ficciónIniciar sesión—¡Levántese ahora mismo!
El grito de mi tío Alan hizo que mi cabeza zumbara, intente levantarme y enfocar mi vista, recordar quien soy y dónde estoy.
—¡Papá! —escuche a Gabriela—. ¡Déjanos dormir!, ¡apenas nos hemos acostado hace un par de horas!
La voz de Gabriela retumbó fuerte en mi cabeza, me di cuenta que me había dormido abrazándola, me quité







