Mundo ficciónIniciar sesiónEl peso de su responsabilidad, de sus errores, de cada momento desperdiciado comenzó a aplastarlo. La rabia hacia sí mismo crecía como una bestia incontrolable en su interior, alimentada por siglos de remordimiento contenido… De repente, el Alfa se levantó de un salto, irguiéndose en toda su imponente estatura bajo el cielo nocturno. Su presencia se alzó majestuosa en la Colina de la Luna, donde la luz plateada del astro nocturno ba&ntild







