Mundo de ficçãoIniciar sessãoHacía varias noches que Hor, su lobo interior, no le permitía dormir. Se veía obligado a salir a correr hasta que el animal se agotaba. Durante esa semana había incrementado las horas de entrenamiento con la esperanza de calmarlo, pero nada parecía funcionar. El lobo permanecía inquieto, olfateando constantemente el aire y aullando sin cesar a la madre Luna. El día anterior había sido particularmente agotador







