Poco a poco, Amonet entendía que ellos se habían percatado de que ella estaba traumatizada con lo que le habían hecho y, de cierta manera, al convencerse de que era inocente, habían comenzado a cuidarla.
—¿Qué pasó después? —inquirió con curiosidad.
—Pues nada, regresamos a la casa. Yo llamé a papá para que me mandara a buscar, pero dijo que tenía que esperar a que mejorara el tiempo —dijo Isis decepcionada—. Después fue cuando nos encontramos en el hotel. Yo cogí el avión, y ya sabes lo demás