Mundo de ficçãoIniciar sessãoHéctor la observó sorprendido y, al mismo tiempo, con admiración. Sonrió como un tonto al ver cuánto la amaba, al punto de no dudar en compartir sus poderes con él. Se sentía asombrado y asustado; no sabía si iba a poder soportarlo, pero no lo demostró.
—Entonces, Amet, eso quiere decir que puedo transferir parte de los poderes de mi hermana a él —continuó preguntando el alfa con atención&mdas






