65. EL RECUERDO DE LA MEIGA ROSA
JACKING:
Puedo sentir a Isis molesta, así que la llamo. Sé que no puedo dejar que mi Luna sufra. También sé que no debo hacer esto, pero quiero que mi Luna sea feliz.
—Isis, por favor, acércate —le pido, agachándome para estar a su altura.
—Dígame, mi Alfa —se acerca, con sus ojos rojos y sus manitas apretadas.
Siento que está celosa de mi hermana Mert, que sigue en mis hombros, feliz mientras se despide de Héctor, quien se aleja con Bennu.
—Isis, ¿crees que puedas irte con ellos? —señal