309. EDUCANDO A MI LUNA
JACKING:
Le explico que no fue mucho y que ya sanamos. Pero Mat está muy agotado por cuidar de ella toda la noche. Ast gime un poco y promete que vigilará y protegerá a su humana muy bien.
—Te amo, mi loba, confío en ti —rozo mi nariz con la suya—. Ahora, dale el control a Isis.
—Amor, ya le expliqué a tu loba Ast.
—Gracias, amor. Tanto tiempo esperando por tu Luna, y mira todo el trabajo que te doy. Hasta quiero matarte, mi lobo —dice Isis y se echa a llorar.
Me apresuro a abraza