246. CONTINUACIÓN
BENNU:
Algo dentro de mí se remueve. Un calor que no proviene de Ben ni de mi transformación en lobo. Es humano, puro y tan extraño, pero familiar como la primera vez que la vi.
—Me casé contigo en una hermosa ceremonia de boda, en una cueva con todos mis amigos. Estaba muy feliz contigo —siguió contando con una expresión ensueñada—. Tuvimos dos bebés que eran muy traviesos. Después de tener ese sueño, me moría de ganas de verte.
—“Ahora entiendo su actitud. Les gustamos en el sexo, Bennu