Mundo ficciónIniciar sesiónISIS:
Las tres éramos lo suficientemente conscientes como para saber que, en este mundo sobrenatural, los problemas no desaparecían tan fácilmente. Y para rematar, agregó:
—La Diosa Luna sabe lo que hace.—Qué madura suenas, niña —no pudimos dejar de reír al escucharla—. Te pareces a mi mamá.Antonieta me miró de reojo, con los ojos azules como el cielo en un día claro. Pero me






