230. DEMOSTRANDO SUPREMACÍA
AMET:
Nunca molestes a un lobo, mucho menos si es el Alfa Supremo. Desde cientos de años atrás, ha vivido impartiendo justicia y tratando de ser benevolente con todos. Le ha dado el poder necesario a cada Alfa de Alfas, en cada región y país del mundo. Pero ahora que regresó, se ha dado cuenta de que el trabajo del que se sentía orgulloso, no es lo bueno que había pensado.
Ha olvidado algo muy importante. Somos bestias, como tal nos comportamos, y hay que tratarlas. En nosotros domina la ley