Mundo ficciónIniciar sesiónTEKA:
Jacking toma aire y endereza los hombros; su presencia no deja espacio para discutir. Dakarai no responde inmediatamente, pero su mandíbula se tensa aún más, mientras sus ojos miran a Horacio con la intensidad de alguien que no quiere ceder.
— Amigo, lo siento —el alfa le pone una mano en el hombro—. Pero si quieres que tu hija vuelva a su forma humana, deberás dejarla con él. Ahora, debemos marcharnos.






