209. CONTINUACIÓN
ISIS:
Alexis nunca me había visto así. Deja de pelear y se acerca, me abraza. Sé que nunca me ha entendido. Siempre he sido tan recta, siempre queriendo hacer lo correcto sin que nadie me lo exija. Sé que preferiría que fuera como Antonieta o Julieta, porque según él, sería más feliz.
Me abraza con firmeza, pero esta vez no siento juicio ni frustración en su gesto, solo un calor tibio que me envuelve, tratando de calmar mi caos interno. Su aliento, pausado, acaricia mi cabello mientras murmura: