159. EN EL CAMPO DE ENTRENAMIENTO
JACKING:
Isis bufa suavemente, encogiéndose de hombros, y me atrevo a mirarla fugazmente de reojo. Es curioso cómo su mirada, aunque cargada de cierta inseguridad, aún conserva ese brillo que tiene cuando se enoja. He visto esa chispa cada vez que alguien la subestima.
—No lo sé, voy a hablar con él —responde Isis—, le diré que no quiero novio, que se olvide de lo que le pedí.
—¡Eres loca, Isis! —la interrumpe Julieta. —¡Mira para allá, todas no le quitan los ojos de encima a nuestros chico