121. VISITA A ITALIA
JACKING:
El Alfa Cooper tiembla apenas perceptible. Su orgullo, esa capa tan dura que protege su armazón, está resquebrajándose frente a la autoridad que impongo. Sus colmillos asoman ligeramente, fruto de la frustración y resignación. Lo entiendo, aunque no lo compadezco. Un Alfa que no sabe liderar y obedecer a su Alfa Supremo nunca permanecerá, y él lo sabe.
—¡Sí, mi Alfa! —contesta, en unión de toda su manada, de rodillas frente a mí.
—Amet, ponle la conexión contigo al Alfa Cooper —sig