107. REGRESANDO A LA NORMALIDAD
JACKING:
Observé a la familia reunida y recordé que, en tiempos de guerra, cada vínculo, cada conexión, se vuelve vital. Amanda miró a sus hijas mientras acariciaba el cabello de su hija menor, Antoni. Su preocupación era palpable, pero, como siempre, la fuerza y determinación de los lobos se hacía presente.
—¿Seguro? —preguntó a Horacio con preocupación—. Es que están aburridos de estar dentro de la casa.
—No se preocupe, Amet y yo los cuidaremos muy bien —dijo Horacio con una inclinación