83. JUNTOS EN LA VIDA... Y EN LA MUERTE
NARRADORA
Si se demostraba que el Alfa le había hecho un acto imperdonable a su pareja y ella estaba embarazada o ya dio a luz al próximo heredero, podía reclamar la destitución del Alfa.
La manada quedaba en sus manos como Luna hasta que el cachorro cumpliera la mayoría de edad.
Era más que evidente que el Alfa le había fallado, encerrado y maltratado.
Las pruebas sobraban, pero no resultaba tan fácil.
River comenzó a reírse en su cara sin pizca de humor.
Su lobo estaba rabioso por el desafío