42. FIESTA DE INAGURACIÓN
BLAIR
—¡3, 2…! ¡¡1!!
El conteo entre gritos resonó junto con las bombas de confetis.
Paradas frente a la enorme puerta de lo que hace unos meses era un almacén decrépito, Cassidy y yo cortamos la cinta roja.
—Lo lograste, amiga —la abracé para que disimulara las lagrimitas que se le escapaban de la emoción.
—Lo logramos, ¡coñ0, lo hicimos! ¡Primera ronda gratis para todos! —gritó a la gente detrás de nosotras.
Por supuesto, los rugidos se hicieron más enérgicos.
No pensé que vinieran tant